En las bacterias que tienen CRISPR este funciona como un sistema inmune. Las bacterias que tienen está proteína pueden incorporar a su genoma fragmentos de virus. Que luego sirven para identificar a los posibles atacantes. Entonces, cuando identifican un virus extraño llaman a CAS que corta el genoma. Los ingenieros han adaptado el sistema CRISPR-CAS para cortar la secuencia de ADN que se desea. 

Fuentes: 
Bajo un cielo blanco. Como los humanos estamos creando la naturaleza del futuro. Elizabeth Kolbert. Premio Pulitzer. DRAKONTOS. Páginas 124 a 127.